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sábado, 26 de marzo de 2011

Guadalajara- CB Clavijo (81-91). Victoria de las que cocinan un ascenso

Que no quepa duda de que victorias como las de ayer en Guadalajara son un ingrediente indispensable en la receta de cualquier cocido de un ascenso de categoría. Ya saben el dicho: las ligas se ganan y se pierden en los campos de los de abajo. También es muy válido en LEB Plata, y en el caso que nos ocupa. Antes de entrar en materia, es necesario concretar lo que supone esta victoria en términos de dinámicas: a falta de esa última salida a Mallorca marcada en rojo en el calendario, el Clavijo ya puede hacer un balance francamente bueno de su evolución liguera a domicilio: sólo la derrota ante uno de los grandes en Tíjola, y el único borrón en Azpeitia a la vuelta de Navidad. El resto, regularidad sin malas sorpresas. Veamos Mallorca: se dejó un partido en Santurtzi, y a falta de más pinchazos lejos de las islas, en casa se ha dejado escapar puntos ante equipos como Oviedo y Ávila. Están a una victoria pero les queda el más difícil todavía: triunfar consecutivamente en Tíjola y Andorra. Que no quepa duda de que si los baleares ascienden directos no será por ganar al Clavijo dentro de 15 días, sino principalmente porque ganaron esas dos durísimas salidas.

Viene a cuento esto porque el triunfo del viernes en Guadalajara termina de mantener la máxima fiabilidad en este equipo. Salvo Lan Móbel, los de Sala nunca se han dejado sorprender por nadie, y ésa es la clave de su liderato y relativamente bondadoso horizonte para el final de liga.
Y eso que en Guadalajara, al menos visto desde la grada, se juntaron algunos de esos aspectos que no suelen faltar para explicar las sorpresas desagradables: a saber, se dieron una remontada del rival (supuestamente muerto e inferior) con su parte de inverosímil, la noche mágica de un par de sus jugadores y el progresivo agarrotamiento mental de los tuyos. De alguna forma, análogas a las que explicaron ese mencionado tropezón en Azpeitia hace meses. Esta vez, a la vista del resultado, insuficientes para los intereses del rival.

Las diferencias esta vez las pusieron en lo particular primero un David Mesa que asumió tiros calentitos (8 puntos seguidos) cuando más hacía falta (mediados del último cuarto), mientras Guadalajara erraba sus posesiones claves en el apartado mental; y posteriormente Quique Suárez para terminar de domar hacia el final apacible, a un rival alcarreño cuya magia ya se había ido desinflando.      
En el general, lo cierto es que no se llegaron a los extremos de Azpeitia también porque el Clavijo actual está mucho más crecido que aquél, y realmente no permitió una remontada completa al rival. Se supo mantener el temple y revertir la situación antes de que fuera tarde, pese incluso a los encogimientos de muñeca de algunos jugadores en esos momentos duros. La presión de jugarse una liga en ese mismo partido.

Casi revolución

Guadalajara llegó a ponerse a cinco (68-73, minuto 32), cuando apenas ocho minutos antes estaba nada menos que a 19 (42-61). Hasta esos momentos, el Clavijo había controlado con mucho acierto un partido de esos toscos y trabados, con un rival incómodo y peleón hasta el extremo. Ya desde el inicio, donde Witt y muy especialmente, Swanston (3 triples), encabezaron el intenso bombardeo desde el perímetro (9-21, minuto 6); el vendaval riojano, en esas fases, es sencillamente imparable. Pero tras él, bajada de intensidad y Guadalajara que recuperaba su lugar, con Pablo Rodrigo haciéndose hueco en una pintura más descongestionada sin Mesa ni Sidao; y Roberto Núñez acertando desde el banquillo (21-24, minuto 12).
En este tira y afloja, el Clavijo logró consolidar su primera renta en la decena: Swanston y Mesa terminaban dos buenas colectividades, y Quique Suárez acertaba con un triple contra tablero (23-33).

Ingresaba el pívot nigeriano Baye Arigbón (1,97), un jugador fichado recientemente para cubrir el hueco de Fall (que a su vez cubría el de Lawal) y que en los dos primeros partidos en Guadalajara acumulaba un -10 de valoración. Contra el Clavijo empezaría en cambio a 'despertar', con una buena jugada de pies ante Sidao y posteriormente su primera canasta en España desde más allá de tres metros. Con esa 'novedad', el partido proseguiría hasta el descanso con las fuerzas equilibradas en los diez puntos de distancia (35-46).

¿Qué pasó en el tercer cuarto? un poco de todo, aunque principalmente hay que hablar de un partido que perdió el control y se volvió loco por fases, algo que al Clavijo no parece sentarle bien. De entrada, Sala sacó el mismo quinteto que sacó tras el descanso ante Plasencia, con Arévalo y Suárez en el exterior junto a Witt, en busca de aumentar el nivel defensivo sin perder anotación. Dos triples de Witt refrendaban la idea, y el Clavijo despegaba (39-57, minuto 23), además, para mantenerse en ese punto, con Sidao destacando con sus mates (51-67, minuto 27). La diferencia es que en esta ocasión, el peleón Guadalajara no querría acabar con el partido tan pronto.
En esos tres minutos de tercer cuarto comenzó la revolución. La rotación riojana no sentó bien y los triples de Lázaro y Arjonilla encendieron la mecha de un parcial 13-4, en tan solo dos minutos (64-71). Aunque el Clavijo mantuvo las distancias y llegó 8 arriba a la entrada del último cuarto, recuerdo un 68-73 y un 71-76 en los compases iniciales. La culpa de eso la tenía un viejo conocido: Deforrest Riley-Smith, probablemente el mejor partido que le conozco, incluida su etapa en Logroño. Él solito se concinó una docena de puntos, casi consecutivos, en forma de jugadas de todos los colores, desde tiros libres hasta una serie de tres triples, bien defendidos todos ellos.

El mejor Deforrest

El americano enchufado era la peor noticia para los de Sala. En la pintura alcarreña el panorama no atravesaba su mejor momento: el partido asistió a una sucesión de posesiones riojanas saldadas en pases al vacío y jugadores que se quitaban el balón de las manos. La presión de poder dejarse una liga en Guadalajara. Los tiempos muertos calmaron un partido loco, de pérdidas de balón y correcalles sin excesivo sentido. Arjonilla tuvo un triple clave que habría puesto a los suyos a una posesión de distancia, pero el aro lo escupió. Apareció entonces David Mesa, colosal, para anotar cuatro posesiones consecutivas que daban respiro a su equipo (73-84, minuto 33).
Aún quedaría un último soplo alcarreño. Cabe recordar una jugada clave: un triple lateral de Barra, sin oposición, que habría vuelto a poner a los suyos a cinco puntos, con el partido entrado en los últimos dos minutos. El rebote cayó sin embargo en manos alcarreñas, y ahí apareció uno que no habíamos nombrado: Alfredo Ott, mermado toda la noche por las faltas, robó ese balón con auténtica pillería y sacó la falta personal del alivio casi definitivo (76-86, minuto 38).
Lo último fue la vuelta de Quique Suárez, que asumió las últimas posesiones y sacó las faltas pertinentes para no fallar desde la línea de personal. Guadalajara, al fin, bajaba los brazos. Y en la grada del pequeño polideportivo, las dos aficiones, la alcarreña y la riojana (medio centenar de personas, por cierto), unidas de forma pintoresca en sus ofensivas contra el dúo arbitral, de largo lo peor de un intenso partido.  

(fotos: El Decano de Guadalajara y larioja.com/Geca Sport)

viernes, 18 de febrero de 2011

El factor anímico: dos realidades opuestas en un mismo Promobys Tijola

A veces, pocas, se unen dos realidades casi opuestas en un mismo sujeto. La primera habla de un equipo que empieza la temporada ganando nueve de sus diez partidos, que se dedica a avasallar sistemáticamente a la mayoría de sus rivales, y que de postre se merienda de forma consecutiva a sus dos grandes rivales por el ascenso (Clavijo y Andorra). La segunda en cambio muestra un equipo capaz de empalmar hasta cinco derrotas en seis partidos, algunas bien holgadas y otras en canchas inexplicables como Guadalajara (colista), Coruña (penúltimo) y Azpeitia (antepenúltimo), o incluso en su propio feudo frente a Oviedo. Y ambas facetas, decíamos, conluyen en el mismo sujeto y en la misma temporada: Promobys Tijola.

¿Las razones? eso ya queda para los expertos, aunque el aficionado de a pie mira mucho la confianza y moral como argumento: se tuercen las cosas en un partido, en dos, en tres, se va perdiendo frescura, se gana en inseguridad y hasta las piernas parecen pesar más.
Pero vayamos por partes. Es de dominio público el follón extraño que tuvo Tijola en verano con la FEB, ya saben: "tenéis una plaza en LEB Oro / ok, rellenamos todos los papeles / ok, pero ya nada, ya no estáis invitados". No entraremos más en eso porque no estuvimos allí ni lo vimos, pero lo publicado hablaba de esa sucesión de acontecimientos. Total que el equipo seguirá un año más en Plata, y con el objetivo de nuevo, de ascender en la cancha.

De un otoño apabullante... 

A tal efecto, montan otro plantillón estructurado de forma similar al de su deslumbrante año anterior, y arrancan la liga prestos a llamar la atención: paliza a Coruña (+26), victoria holgada en Santurtzi (+10), paliza a Ávila (+16), derrota in extremis en Tarragona y de respuesta, paliza al Clavijo (+19) y golpetazo sobre la mesa en Andorra (+6). Así seguirían hasta un balance excelente de 8-1, que les ponía líderes de la liga (empatados con el Clavijo) allá por finales de noviembre. Pero a partir de ahí, todo iba a cambiar.

Antes de hablar de la racha nefasta, cabe llamar la atención sobre lo acontecido en las últimas victorias. Después de las autoritarias victorias ante Clavijo y Andorra, Tijola vencía en Almería a Prat en un partido descafeinado (69-63), desde luego nada sospechoso de preludiar nada. Los primeros síntomas de bajada sí llegaban a la semana siguiente, con una victoria ajustadísima ante el colista Illescas (68-70), en la prórroga y después de un extraño final, en el que primero se dio ganador a Illescas pero luego se revertió para poner dos segundos en el cronómetro, en los que Tijola lograba empatar. Polémicas aparte, aquel partido parecía decir que la potente máquina tijoleña ya no estaba tan engrasada.

... a un invierno calamitoso

El descalabro llegó dos semanas después, a principios de diciembre y de forma totalmente inesperada: Guadalajara, penúltimo entonces, endosaba una inimaginable paliza a los de Antonio Herrera (84-66), en un partido resuelto incluso al descanso (54-31), en la gran noche de Lawal (18+13) y Arjonilla, mientras los tijoleños acababan con un paupérrimo 2/17 en triples y 19 pérdidas de balón.    

Aquello de 'una mala noche la tiene cualquiera' lo puso en duda a la semana siguiente el Regal Barcelona B. El imberbe filial culé estuvo muy muy cerca de dar la campanada en su visita a Tijola, marchando todo el partido por delante y sólo cediendo al final, donde quizá le pudo la responsabilidad. Los prolegómenos de navidad eran momentos de cambios internos también, con la salida primero del pívot americano Ramsey, por falta de adaptación (quién lo diría con su estadística), sustituido unas semanas después por el LEB Oro Keefe; y más tarde del exterior Achiles, para dar cabida a Parejo (ex Illescas y Alcázar). Con todo, la dinámica en la cancha no mejoró en la siguiente jornada, con derrotas en Mallorca, más previsible por la entidad del rival; pero en absoluto la debacle de la siguiente semana en casa y ante un Oviedo en caída libre. Para cerrar 2010, aún llegaría una más: otra paliza recibida en Azpeitia (89-73) ante el Lan Mobel.

Y no empezaría mejor 2011 con la cuarta consecutiva, esta vez en Coruña, donde a la semana siguiente caería Andorra. En este caso, un 85-81, y poco o nada que ver con el 106-80 de la primera vuelta. Las valoraciones por aquella época en Tijola pasaban sobre todo por la incredulidad y el no poder explicar el bache. Se hablaba de "balones que antes entraban y ahora no", aunque lo cierto es que el equipo mantenía cuotas razonables de anotación (75-80 puntos), y más bien los problemas se explicaban estadísticamente en la defensa: en las cinco derrotas, el rival se había ido por encima de los 80 puntos, y en la única victoria, un equipo poco anotador como el Barça B hacía 79.

Y en 2011 llegó la resurrección

Y llegó la resurrección: el 15 de enero se aventuraba una nueva debacle en tierras almerienses: en una primera mitad impecable, aparecía un Santurtzi que se llegaba a poner 20 arriba en la primera mitad, y llegaba 32-45 al descanso. Pero ahí algo cambió y esa vez, a falta de juego y quizá confianza, Tijola echó el resto en forma de casta y acabó remontando para llevarse el partido en un último cuarto de mucho empuje.
La tendencia revertió desde ese momento: Tijola sacó a continuación la victoria en la difícil cancha de Ávila, y volvió a sumar en su campo ante la siempre complicada visita del ADT. Los nuevos fichajes al fin aportando otra cara, y los de antes recuperando viejos porcentajes.

Tras descansar la pasada jornada, Tíjola llega con estos peculiares precedentes a Logroño. Ahora hablan de "seguir creciendo" y de la lástima del descanso de la pasada semana "porque paró la racha". Su ilógica racha invernal ha dejado a los de Antonio Herrera demasiado lejos del ascenso directo (4 victorias, con un partido menos), pero sobre el momento en plena recuperación de sensaciones. Como decíamos al principio, seguramente no faltó el factor anímico para explicar estas cuestiones: la ansiedad de acumular derrotas, de ver que los de arriba siguen ganando, de verse dentro de un partido en desventaja y no poder enjugarla...  Son cosas que forman parte del basket, y no especialmente raras: el propio Clavijo hace dos años, encadenó un inicio estratosférico (8-1) con cuatro derrotas consecutivas, y posterior recuperación que acabó en aquella Final Four de Fuenlabrada.
Seguramente, el Tijola que veamos el domingo esté más cerca de la versión del inicio de liga que de la de los últimos meses. Un gran rival en todo caso, que peleará por mantener su tónica actual, y para ello no tendrá un partido precisamente sencillo: el Clavijo le tiene ganas.

(foto: elideal)

domingo, 12 de diciembre de 2010

CB Guadalajara: un equipo/partido cargado de alicientes// Hoy ANIMAMOS al LÍDER


Hoy toca partido en Logroño y, como es costumbre, hablar del rival de hoy: Guadalajara. Pero antes de nada, hay algo mucho más importante y toca ponerse en plan 'Braveheart': señores, hoy no se puede faltar al Palacio y, de hecho, hay que llevar sí o sí a familiares, amigos, conocidos, o a cualquiera que se cruce por la calle. Porque esta tarde (19.00) saludamos al nuevo líder de la LEB Plata, y es precisamente el equipo que juega como local, EL NUESTRO.
Ha llegado el momento de pensar que atrás quedaron los divertimentos estadísticamente artificiales del inicio y la simpática promesa de que el Clavijo divierte sin más. Esto es mucho más serio: ha pasado un tercio de liga, estamos entrando en diciembre, y este equipo es el líder en solitario de la LEB Plata, y se juega que Logroño vuelva a gozar de una Copa LEB. Y aún hay más: Tijola y Mallorca ganaron ayer y el viernes, y nadie cuenta con un tropiezo de Andorra en su feudo esta tarde. Por tanto no solo saludamos al nuevo líder destacado de la categoría, sino que ese líder defiende hoy sobre el parqué tal condición. No es que fuera bonito que el Palacio registrara una gran entrada para apoyarle en la empresa; es que el equipo no se merece otra cosa que no sea ésa.
Sin discusión, no hay propuesta más atractiva de espectáculo deportivo en todo Logroño en estos momentos.
La tarea no parece que vaya a ser fácil. El Guadalajara que llega hoy está en la zona baja de la clasificación (4-6), pero sus números dicen que también que no ha perdido ningún partido por paliza, que ha competido en todos (la peor diferencia son los -12 que le endosó Santurtzi). Es también un equipo en parte sorprendente, en el sentido de que ha perdido contra equipos como Barça B o Leyma Coruña en casa, pero sin ir más lejos viene de cargarse a todo un Tijola (84-66) la semana pasada. Como nota optimista (para el Clavijo), fuera no rinden bien: sólo han ganado un partido, al Lan Mobel, hace un mes (64-65).
Probablemente todo esto se deba a la igualdad que reina en la categoría por un lado, y por otro especialmente en el estilo arriesgado de juego que practica el equipo, rocoso y presionante atrás y de posesiones rápidas en ataque, con una plantilla exprimida al máximo. Respecto al año pasado, poco ha cambiado realmente esa ideosincrasia de equipo pegajoso e incómodo.

Cabe indicar que Guadalajara es otro de esos casos de club que este verano quería salir en liga EBA por falta de dinero pero 'no le dejaron' y acabó repitiendo en Plata antes que desaparecer. Así que sobre la marcha y con poco margen, armaron una plantilla interesante, sustituyendo a sus estrellas del año pasado (Matt Witt, Justin Howard, Javi Múgica, Víctor Serrano...) por gente de perfil desconocido principalmente. No les ha salido mal. Dicen que no tienen tanta calidad individual, pero colectivamente mantienen la esencia. En total, son cinco los fichajes de esta temporada: entre ellos está el ex Clavijo Deforrest Riley-Smith, pero sobre todo destaca el genial pivot Shane Lawal, máximo reboteador de la liga y una bestia parda de la pintura: su duelo interior con Sidao es otro aliciente para no faltar hoy.


En el puesto de BASE... no hay base como tal. El equipo lo dirige Carlos Arjonilla, originalmente escolta y reconvertido a esta causa, desde donde curiosamente ha mejorado su labor anotadora. Buen jugador y muy peligroso; me encantó verlo el año pasado en el Palacio. Su complemento sí es base, unos diez minutos del veterano Rubén Íñigo, superviviente en Guadalajara del debut del Clavijo en Plata hace siete años (sí, los nuestros debutaron en la categoría contra este equipo, en el que curiosamente también militaba un jovencito de 19 años llamado Sidao de Santana; se puede leer lo que escribimos de ello aquí). El que era en principio base titular (aunque acabaó jugando poco), David Haro, abandonó el equipo hace un par de semanas.

Como EXTERIORES aparecen una batería de buenos jugadores, aunque ninguna estrella. Un viejo conocido del Clavijo es Deforrest Riley-Smith, segundo máximo anotador del equipo aunque llevando una temporada muy irregular, alternando muy buenos partidos con otros en los que ni anota. Ya le conocemos su juego, aunque este año está bastante flojo desde el triple (6/32). El que más me gusta a mí es Raúl Lázaro, al que vimos el año pasado jugando en Tijola, un jugador completo y rocoso, buen defensor y que está asumiendo un protagonismo ofensivo que no tenía en Andalucía. El tercero con más minutos es el holandes Max Van Schaik, que también pasó por el Palacio la temporada pasada con Prat, aunque dejando una imagen de jugador muy verde; es un espigado alero de 2,05 que también puede jugar por dentro y que destaca por su buena mano exterior. En la rotación sigue un clásico como Roberto Núñez, ex del Madrid ACB hace muchos años y con clase para regalar, ya en la recta final de su carrera. El último es el joven Jorge Barra, en crecimiento esta temporada.

En cuanto a los PIVOTS, apetece mucho ver al nigeriano Shane Lawal. Es una joya en bruto sacada de Qatar (¿¿??), y estadísticamente el gran dominador de LEB Plata este año: es el único de toda la categoría que promedia dobles figuras (13 puntos y 11,3 rebotes por partido) y ha hecho burradas como capturar 19 rechaces en un solo partido; será un lujo verlo jugar contra Sidao (que por cierto, jugará tocado igual que Mesa y Herrero). Su compañero más habitual es Pablo Rodrigo, joven pivot que vuelve a España después de un par de años jugando en Inglaterra. Llegaba como hombre de rotación y se está destapando como mucho más que eso. Por último, y contando con los minutos como interior de Van Schaik, el center suplente es Sergio Fernández, otro superviviente alcarreño de aquel debut del Clavijo. Jugador de mucha clase y gran anotador, también en la recta final de su carrera.

Les entrena un tío muy respetable por su trayectoria en la categoría, como es Román Peinado. Son un equipo rápido y buen defensor, con problemas en el tiro exterior (sólo un 29% en lo que va de liga) pero muy fuertes por dentro, con el 'angelito' Lawal. El apasionante duelo de pivots, el reencuentro con el primer rival del Clavijo en Plata y por encima de ello, la defensa del liderato, son alicientes de sobra para no faltar hoy a la cita.

(fotos: Núñez, Deforrest y Lawal // solobasket.com y cbguadalajara.es)

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El cañonero Matt Witt será el director de un equipo ilusionante


El CB Clavijo está a punto de cerrar al base Matt Witt, procedente del Guadalajara donde el año pasado se convirtió en una de las grandes sensaciones de la LEB Plata, pasando como un mortífero lanzador y un aceptable director de juego.
La liebre la ha hecho saltar la Agencia EFE: os paso un enlace donde el diario ABC ha copiado la nota. Pinchando aquí. En ella la agencia cita 'fuentes cercanas al jugador' y explica que "el Clavijo cerrará en las próximas horas la contratación del jugador, con quien ya tiene un acuerdo".

Este jugador es la última pieza que faltaba para cerrar una plantilla que, a primera vista (y en mi opinión, claro), pinta ilusionante. También con una fisionomía que variará relativamente respecto al año pasado: de entrada, Witt pasa por ser casi el primer base con perfil más anotador que director que llega al Clavijo desde que el equipo compite en LEB Plata, donde tradicionalmente se ha apostado por bases más puros (Mediano, Moore, Déniz, Pierdominici...) que cañoneros (Bustamante, Navarro cuando jugó de '1').
El nuevo fichaje tiene 26 años de edad y mide 1,83 metros. Salió de la Universidad de Eastern Kentucky donde jugó cuatro temporadas (2002-2006) en las que fue un líder de ese equipo. El último año sumó unos promedios de 18,5 puntos, 2,2 rebotes y 4,4 asistencias, y completó esa etapa como máximo anotador de la historia de la universidad (1.182 puntos). La web solobasket ofrece una extensa biografía del jugador, que se puede ver pinchando aquí.

Tras dos años jugando en Holanda y Alemania, el Guadalajara de LEB Plata lo incorporó a mitad de temporada pasada, donde formó un dúo absolutamente brutal con el otro 'angelito' llamado Justin Howard. Allí acabó la temporada con unos promedios de 15,5 puntos, 2,4 rebotes y 2,7 asistencias. Para recordar, los dos partidos que jugó contra el Clavijo: en Logroño (82-77) hizo 20 puntos (3/6 triples), 1 rebote y 4 asistencias (14 de valoración) en 36 minutos de juego, mientras que en Guadalajara (79-75) hizo otros 20 puntos (4/7 triples), 3 rebotes y 5 asistencias (22 de valoración) en 30 minutos.
Con este fichaje, Jesús Sala completa una plantilla que contará con diez fichas, de las que tres son las novedades respecto a la pasada temporada:

Bases: Matt Witt, Roberto Molina
Escoltas: Borja Arévalo, Alfredo Ott,
Aleros: Quique Suárez, Kyle Swanston
Ala pivots: David Mesa, Juan Herrero
Pivots: Sidao Santana, Chufi Rodríguez

Como anécdota, curiosamente ayer el propio Guadalajara anunció el fichaje de un ex Clavijo como es alero Deforrest Riley-Smith, que jugó aquí hace un par de años. Serán noches de reencuentros por ambas partes cuando toque jugar contra ellos.

miércoles, 17 de febrero de 2010

De buena nos libramos...

De buenas nos libramos de entrada, para el partido de este viernes (recuerden, a partir de las 21 horas) en El Palacio. El americano Justin Howard, la gran estrella del Rayet Guadalajara, y quizá de la categoría, no viene a Logroño. Se lesionó durante el último partido de la primera fase (que su equipo ganó al Plasencia) y tiene para un mes.

De verdad que viene a cuento lo de 'nos libramos', porque la temporada que está haciendo este jugador es espectacular a todos los niveles: promedia unos 17 puntos y 11 rebotes por partido (4 de ellos ofensivos) y es el jugador que acumula más valoración de toda la categoría. Con estas cifras, no es ilógico los 6 mvp's que ha acumulado en la primera fase de la competición, así como el record de 46 de valoración en un solo partido. Los que lo han visto jugar dicen que puede ser el mejor pivot de la categoría.
Su equipo ya notó su ausencia en la apertura de la segunda fase, perdiendo como local contra el Andorra (85-92), en un encuentro que precisamente se decantó por la diferencia en el juego interior, según relatan las crónicas locales. El Guadalajara, sin Howard, es un equipo que mantiene su base de LEB Bronce del año pasado y ha añadido algunos jóvenes fichajes y algunos nombres de relumbrón como el ex ACB Roberto Núñez o el clásico de las ligas LEB Joe Alonso. A mitad de año ha dado en el clavo con otro killer anotador, como es el escolta Matt Wilt. ¿Estará solo en Logroño?